Carta a los marginados


La burla es la risa más triste que existe. Es difícil ser la oveja negra, es cómodo ser una blanca más. Pero pensad a cuál de ellas se distinguiría desde un avión. Lo extraordinario se adivina desde lejos.

Sois mejores que ese reflejo que veís al lavaros la cara. Los años os darán la confianza que os falta para comprenderlo. Y cuando llegue, os miraréis y estareís orgullosos de no haber cedido, de haberos mantenido firmes como espantapájaros, de haber sido fieles a vuestras rarezas. Porque la sensibilidad no es defecto sino arma, y seréis los más peligrosos. Los que ganen mil batallas porque habrán aprendido a diferenciar a las buenas de las malas personas y a trazar caminos con piedras propias. Los que revolucionen el mundo. Nunca una oveja blanca dirigió rebaños.

Fragmento de “Carta a los marginados”, parte de la colaboración con Onda Vasca.

 

 

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