Acerca de mí


Un orgasmo de posibilidades. Así me definiría si alguien me lo pidiese. Podría ser todas esas cosas que aún no me he propuesto.
Creo en lo inesperado, en la constancia y en mí.
Escribo desde los tiempos de la plastilina, desde que me cambiaron el chupete por un bolígrafo.
Tengo la poesía en el diafragma, es algo que soy, algo que respiro por necesidad.
Participo de forma habitual en los recitales de micrófono abierto de Noches Poéticas en Bilbao. Mi paisaje favorito es un bar con escenario.
La Historia me parecía la más infinita de las bibliotecas y me licencié en ella.

 

Quise ser profesora para enseñar a cerrar cicatrices, que es lo más importante que debemos aprender de adolescentes. Ahora tengo algunas nuevas.
He crecido con mi madre en la cocina pegada a una radio. Y quiero seguir haciéndome mayor así, entre sus ondas y frecuencias.
Al futuro sólo le pido lo que un día pidió Blas de Otero. Pido la paz y la palabra.