Ghosting al agua


GHOSTING AL AGUA

Él tiene los pies tan dentro del tiesto

que no hay lugar para las flores.

Él, que le hace ghosting al agua

y llama exagerada a tu sed,

es una droga de farmacia,

una química estudiada

para manipularte el cuerpo.

Creerás haber descubierto el radio, el polonio,

pero solo has dado con la rata.

Él es una cerradura a la que apuestas tus llaves

sin saber que su puerta es giratoria

y que nunca se mereció

la vereda de atrás en la que te quedaste a verle marchar.

Él es un parque de atracciones

diez minutos después de haber cerrado.

 

Amaia Barrena

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