La que venga detrás de mí
en algún momento sentirá que algo no encaja,
su cabeza con su estómago,
lo que siente y lo que debería sentir.
Verá que a lo mejor
estás llegando al límite
de la contradicción entre la persona y el personaje,
ya les ha pasado a unos cuantos.
Cuando lo vea y se canse
de ser la tirita que no deja supurar tus carencias,
de ser la zanahoria tras la corre un caballo
que no tiene ni idea de a dónde va,
cuando lo vea y se canse,
negarás todo este poema.
Y ella, la que venga detrás de mí,
pasará a ser, como yo,
una más de las locas de tus exs.

Recuerda entonces tres palabras,
solo tres palabras.
Las
mujeres
hablamos.
Poema «A la que venga detrás» del libro «Roma es inevitable» (Akiles Editorial, 2024) e imagen de su presentación en Imaginautak al piano de Gasti Seguí.