Concierto con Ireneblina


En mitad de tanto desastre, político, público y personal, si es que acaso no es lo mismo, están las manos que sostienen. Ayer Ireneblina le puso ruedines a esa bicicleta en la que nunca aprendí a andar y qué bien perder el miedo a caerse durante un rato. Eskerrik asko por venir a vernos y dejarme ser tu compañera, por ese arte tan bonito tuyo que es un lugar donde no sufrir. A Nekane por ser nuestra técnica de sonido, pero sobre todo, mi amiga. Este poema es para siempre nuestro. A Aitor Gabiola por ser maestro de ceremonias y porque nadie habla tan bien como él, cuando habla de amor. A Natalia no sé si más por el vídeo, las risas o por compartir gremio, que ver el apoyo en la cara de las tuyas es un premio del que se habla poco. A Vía de Fuga por defender la cultura desde un sitio tan tierno, por ser espacio seguro. Y a toda la gente bonita de Imaginautak que vinisteis al calor del bar. Y sí, esto parece un discurso de los Goya, pero es que hay noches de cine que deberían ser rodadas

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