Aunque me asuste como un oso panda cada vez que te acercas tras mi hombro, por verte giraría la cabeza tantas veces como la pierdo. Eskerrik asko Jokin por retratarme con esa mirada tuya color hielo, hecha a base de calor propio. Por trabajar conmigo y por ofrecerme el último cacho de palmera de chocolate.
Y eskerrik asko @bilbaogazte por confiar en nosotras y en @imaginautak para hacer comunidad y arte público, revolucionario. Los libros nunca fueron mudos y qué suerte vivirlos en versión original, sin nuestro doblaje imaginario. Escuchar a Aixa de la
Cruz y Jon Arretxe leyendo las palabras que un día mecanografiaron en borrador, poder abrazarles y aprender en vivo del oficio ha sido un lujo a la altura de ese catering que parecía un buffet de hotel de cinco estrellas y medias.
La niña, que una vez jugaba a ser escritora con la Olivetti de su ama, ha sacado su cabecita de pelo negro de un libro de «El pequeño vampiro» para reírse y decirme: «¿ves? Te dije que lo conseguiríamos». ❤️
Fotografías obra de Jokin Fernández.






