SIN LLAMAR
Hoy he vuelto a abrir con mi llave la casa de mi madre.
Es la misma en la que fui niña,

de la que se marchó mi padre,
la que contiene la habitación
donde escuchando a Sabina aprendí a escribir.
Hace años salí de allí
a buscarme una vida que, como las gafas,
tiendo a dejarme en cualquier parte.
Rompí entonces con tanto
que barrerme me ha llevado más escobas
de las que puede permitirse un solo suelo.
Y ahora, que estoy limpia
de las historias que me narré para engancharme a la mercromina,
me niego a renunciar a mi hogar
por no tener que enfrentar sus deudas,
que me las perdone aquel banco en el que nunca senté cabeza.
Hoy he comprendido que el lugar al que pertenezco
también me pertenece.
Hoy he vuelto a entrar sin llamar.
Autoría: Amaia Barrena