
Se te da mejor hacerme escribir que comer,
y mira que te preocupas por mi hambre,
por mi costumbre de llevar el estómago en reserva
no vaya a ser que no me quede hueco para las mariposas
de un arte del que me enamoro tantas veces como tantos viernes
termino bebiendo por encima de tu sed.
Y no hay resaca ni subida del IPC
que me quite las ganas de esta vida artista
en la que me cuentas corcheas en el desayuno,
en la que la niña que fui es más libre
de lo que nunca fue en un patio de recreo.
Te miro y sé que es ahí con la misma certeza con la que distingo un lunar de una mancha de chocolate en mi brazo, César.
Eskerrik asko @aupasoyserrano por estar, por mirarnos como un guepardo con tu cámara por toda Nai Lua, por todas las horas de hummus y trabajo al final del día. Por este arte tan tuyo que llena esta casa tan nuestra.